Carlos Peña Ortiz “Makito” el siguiente en la lista de EE. UU. por huachicol

Julio Carmona confirmó en Estados Unidos los nexos de “Makito” con red de huachicol del “Clan Carmona”

La figura del alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, conocido como “Makito”, volvió a colocarse en el centro de la polémica luego de que su nombre apareciera en las declaraciones entregadas por Julio César Carmona Angulo a autoridades de Estados Unidos, dentro de la investigación por la red de huachicol fiscal operada por Sergio Carmona Angulo, “El Rey del Huachicol”, hermano fallecido del informante.

Julio César Carmona buscó protección del gobierno estadounidense dos días después del asesinato de su hermano en noviembre de 2021, a cambio de entregar información sobre redes de financiamiento de campañas políticas con dinero obtenido del tráfico ilegal de combustible.

Carmona alegó que le era imposible regresar a México por miedo de que su vida se encontrara en peligro ya que temía ser ejecutado por los mismos actores políticos cuyas campañas financiaron él y su hermano. A cambio de protección, se ofreció a colaborar con el gobierno de Estados Unidos.

Cuando buscó protección a cambio de un acuerdo, el FBI se mostró sumamente interesado. De inmediato se ordenó que se sumaran a la investigación otras instancias, como el Departamento de Seguridad Interior y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas.

Las declaraciones de Julio César Carmona colocaron el nombre de Carlos Peña Ortiz, “Makito”, dentro de las investigaciones sobre conexiones políticas con la red de huachicol, confirmando su colaboración con el “Clan Carmona”.

Se estima que “El Rey del Huachicol” habría aportado más de 500 millones de pesos al financiamiento de campañas políticas, obtenidos gracias al control sobre la Aduana de Reynosa, por donde transitaron millones de litros de huachicol.

En Reynosa, el nombre de “Makito” vuelve así a quedar bajo la sombra del llamado “Clan Carmona”, en medio de una crisis de inseguridad, cuestionamientos políticos y crecientes señalamientos sobre presuntas conexiones con grupos del crimen organizado.

Mientras las autoridades estadounidenses profundizan en el rastreo de operaciones financieras, comunicaciones y vínculos políticos relacionados con la red de huachicol, el caso amenaza con convertirse en uno de los expedientes más escandalosos para la clase política tamaulipeca.