Madre de Aranza denuncia que siguieron disparando contra sus hijos tras muerte de la niña en Matamoros
La mujer aseguró que un helicóptero continuó atacando la camioneta familiar cuando sus otros tres hijos intentaban escapar, luego de que la menor de siete años perdiera la vida durante un operativo de seguridad
La madre de Aranza, la niña de siete años que murió durante un operativo de seguridad en Matamoros, denunció que los disparos provenientes de un helicóptero no se detuvieron después de que su hija fuera alcanzada por una bala. Según su testimonio, la aeronave también habría atacado la camioneta en la que sus otros tres hijos intentaban alejarse del lugar para ponerse a salvo.
Durante una entrevista con la periodista Azucena Uresti, la mujer relató que se encontraba dentro del vehículo junto a sus hijos cuando una de las niñas manifestó que tenía miedo. Mientras intentaba tranquilizarla y acomodarla en su asiento, escuchó una fuerte detonación. Instantes después, su hija mayor le advirtió que Aranza, a quien llamaban de cariño «China», había recibido un disparo.
La pequeña cayó sobre una de las piernas de su madre, quien la tomó entre sus brazos e intentó avisar a su esposo de lo sucedido. Al conseguir salir de la camioneta, descubrió que ella también había resultado herida de una rodilla, por lo que, ante la imposibilidad de caminar, comenzó a arrastrarse hacia una parcela cercana mientras sostenía el cuerpo de su hija. De acuerdo con su relato, el helicóptero permanecía sobrevolando la zona.
La mujer señaló que su esposo reclamó a los ocupantes de la aeronave por lo ocurrido, mientras la familia trataba de buscar ayuda. En medio de la desesperación, su hijo de 13 años tomó el control de la camioneta y comenzó a retroceder con sus otros tres hermanos menores a bordo, intentando alejarlos del peligro.
Sin embargo, la madre aseguró que el helicóptero siguió al vehículo y presuntamente volvió a disparar contra sus hijos. Su declaración señala directamente la actuación de la aeronave durante el operativo en Matamoros, donde Aranza perdió la vida y ella resultó lesionada. Los hechos descritos corresponden al testimonio de la madre y no constituyen, por sí mismos, una determinación oficial sobre las responsabilidades.










